Príncipe.

Noches como éstas, en las que uno cierra los ojos y comprende lo que hablan las estrellas ahí en lo alto del cielo, entre murmullos de nubes y caricias de viento que se engalanan de plata y sin ser joyas o piedras preciosas, cobran un valor más alto que cualquier droga o moneda.

Noches como hoy, en las que habrá un joven cansado pero dispuesto a mostrar las sonrisas que a diario produce su corazón, trazo a trazo, latido a latido, armado con nada más que los ojos de un músculo que bombea sangre, mariposas y uno que otro sentimiento esperando paciente el amanecer en algún rincón de ese cuerpo herido pero nunca vencido que se deja cada día sin falta, el alma abierta de par en par.

Príncipe, nunca olvides cerrar los ojos para ver más allá de lo que cualquier otro mortal podrá. 

(Source: nosotrosyellos)

Juguemos a ser adultos.

A pesar de los años seguimos siendo niños, algunos malhumorados, otros esperanzados, unos dibujando sonrisas y el resto soñando.

Somos niños que se enamoran de mil sonrisas en el trayecto del trabajo a casa, que se sonrojan con un par de palabras bien dirigidas al alma, que patalean al despertar cada mañana en brazos de la Srita.Realidad.

Aun cuándo algunos los nieguen y traten de ahogarles bajo orgullo, madurez y vanidad, están ahí, riéndose en la cara de nuestros desaciertos, coloreando a escondidas los días grises, jugando a ser grandes aviadores surcando cielos de ingenuidad, brincando de felicidad en cada charco de ésta horrible ciudad.

Los años pasan y los niños del ayer han partido ya, o eso nos han hecho creer mientras se esconden pacientes esperando a que nos demos cuenta que sólo somos niños jugando a ser adultos un día más.

(Source: nosotrosyellos)

De corazón a corazón.

Recuerdo las noches que robaba de tu cigarro y tu de mis labios, que habitábamos en un abrazo, que existíamos entre silencios, que decíamos con las yemas de nuestros dedos más de lo que pudieron las palabras y los trazos.

Recuerdo haberme encontrado al perderme una y otra vez en ti, a propósito de la casualidad, despojados del qué pasará y vislumbrados por saber qué hay más allá de lo que los libros de texto nos enseñaron a amar, los poetas a odiar y la vida misma nos puso en la nariz cuándo difícilmente sabíamos hablar.

Recuerdo que era diez y siempre será diez, hoy, mañana, pasado mañana y dentro de diez años también, todos los días serán diez porque para el amor no hay calendarios, para el cariño no hay horarios, y los enamorados no sabemos de agendas, pero sí de cursilerías y demás tonterías que decimos o hacemos en nombre de aquél sentimiento del que tantos hablan y pocos conocen, así que ven, acércate que tengo tantísimo que decirte, de corazón a corazón.

(Source: nosotrosyellos)

¿Cómo?

¿Cómo le explico a éste silencio que te has marchado?

¿Cómo le explico al jilguero que se posa en el marco de la ventana a cantarnos las mañanas que sólo tu recuerdo nos has dejado?

¿Cómo le explico a mi cuerpo que te has llevado mi frágil corazón y nunca volverás?

Por mientras abrazaré los recuerdos que decidieron quedarse a vivir en la cama y al aroma de tu cabello durmiendo plácida y angelicalmente entre las almohadas, lo haré una y otra vez hasta que de mí paren de llover momentos, hasta que la sala se inunde de horribles penas y la garganta deje a un lado el nudo marinero que desde tu adiós se vino a hacer.

Será entonces cuándo la luz no vea más, cuándo el fondo de este amargo mar venga a tocar que hallaré una sonrisa amiga, una mano querida, una mirada sin igual quiénes de éste letargo me vengan a despojar y el hueco tras la tercera costilla vengan a rellenar con verbos dulces, canciones melosas, enardecidas discusiones y risas entre las sábanas al amanecer cualquier fin de semana éste y los meses que le queden a la vida, que aunque hecha mierda parece guardarse lo mejor para el final, tú.

(Source: nosotrosyellos)

Calla, calma.

Dime qué piensas cuándo callas y duerme plácidamente todo aquéllo que guardas en la comisura de tus labios, suaves cómo los cerezos que caen con el viento de mediodía y dulces cómo el púrpura que suele vestir el cielo justo al atardecer.

Anda, dime que yo no muerdo si no lo pides, que yo no hiero porque te quiero, que muero por saber tus secretos y lo que se esconde más allá de tus miedos, pero no te preocupes que lo que nos sobra en ésta vida es tiempo a pesar de lo que digan el noticiero y los libros de texto.

Calma, que yo no desespero mientras que de tus manos bebo el mañana y entre tus brazos dejo morir el ayer, por que aún me pregunto que sería de mí y éstas noches de lluvia, café y blues sin ti, tal vez el café seguiría siendo amargo, posiblemente la música seguiría desafinada y las gotas seguirían siendo infinitamente abrumadoras, pero dejemos a un lado el yo pretérito que lo importante ésta y todas mis noches es el tú pluscuamperfecto.

(Source: nosotrosyellos)

¿Qué somos?

Qué somos si no errores, vicios, sueños, miedos y carne.

Qué somos si no tus deseos y mis pesadillas esperando encontrarnos por casualidad mientras hacemos lo que esté al alcance de nuestras manos por hallarnos en algún momento la mirada y los labios entre la multitud.

Qué somos si no niños jugando a ser adultos que se comen al mundo, que se conocen como las plantas de sus pies, que corren a tropezones por no saber caminar y que gritan al no saber cómo hablar o si quiera callar.

Qué somos si no el frío de cada noche esperando a encontrar calor en un cuerpo ajeno, para ser más específicos el tuyo, el mío, el de la indicada, el amor de tu vida, el de mi día a día.

Qué somos si no la cucharadita de azúcar en el café de la mañana, los charcos anegados que provocó la lluvia pasada e infantilmente venimos a pisar fingiendo en un error las ganas de recordar nuestro pasado, nuestro interior, nuestro futuro, nuestro exterior y así es cómo corremos de la mano, renunciamos a la rutina de los días y nos envolvemos entre caricias, besos y arrumacos mientras desenvolvemos los cuerpos de entre tantas prohibiciones, tabús y paradigmas.

Para ti, ¿Qué somos?

(Source: http)

Ventana al mañana.

Hoy miro a la ventana y veo como las calles se cubren de aquél dorado ocre mientras el rocío se apodera del pavimento, de los parabrisas de los rosales y de la mano llega el frío, con sus 2 grados bajo cero, tazas de café y el calor de tus manos.

Hoy miro a la ventana y te veo partir y entre tanta belleza no me puedo decir si por ti, el rocío en el rosal o la calle que se empapa de oro a las nueve de la mañana, entonces suspiro y observo que sigues ahí  mientras el rocío se evapora minuto a minuto y las calles doradas cambian de color segundo a segundo, tú.

Tú, con tu sonrisa centelleante y mirada somnolienta, con tu felicidad efervescente y tierno semblante, con tus ademanes tan sutiles diciendo, “Adiós, vuelvo a las dos!” y todo a la par de la sinfonía que se desarrolla en armonía con el urbano paisaje.

Tú, la flor multicolor entre bosques de concreto y cristal que me recuerda dejarme llevar de la mano, del alma, del corazón  de la vida sin importar la hora o el día  porque si no es hoy entonces ¿ Quién te dirá mañana cuánto te ama?, ¿ Quién se va a acurrucar a medianoche entre tus brazos?, ¿Qué será de mi amor y tu vida?

Y todo, mientras te miro partir desde mi ventana.

(Source: nosotrosyellos)

Escribo.

Escribo, no por el miedo de decir todas y cada una de estas palabras que ahora aquí plasmo.

Escribo para acortar distancias, para derribar muros, para espantar miedos e incluso, ingenuamente enamorarme.

No es labia o carisma y menos aún engaños con aires de delicia, son puros sentimientos, a veces lágrimas y otras risas, de vez en cuando alguna mirada acompañada de besos y caricias escondidas tras alguna consonante o vocal, son te amos que tildan los días, son te extraños que le otorgan dulces pausas a la vida y que con cuidado cultivan versos aguardando la ternura en tu mirar para envolver delicadamente tu andar y procurar tu bienestar.

Escribo para tener en mano las palabras que se roba la brisa a mediodía y poder recitarles suavemente en la comisura de tus labios, dónde vivirán más allá de la suma de tus vidas y las mías, más allá de cualquier desidia y más acá de las pieles que resguardan viejos pero adorables corazones como el de aquél primer amor o tú, vida de mi amor.

Estas letras, antiguamente mías pero por siempre tuyas y de nadie más, fueron hechas para ambientar noches de romance, tardes de amantes, madrugadas de tristezas y todas las mañanas en las que tu cuerpo será mi hogar, dulce hogar.

(Source: nosotrosyellos)

Infierno.

Qué es una noche sin cuerpos en ardiendo tal y cómo lo hacen las estrellas hoy que llueven, así cómo los ojos desbordando lugares y momentos, te odios y te quieros, dónde no hay nubes pero sí memorias llamándose en silencio en espera de algún mensaje tal vez en cielo, hecho de constelaciones fugaces que hablarán de nosotros, ustedes y ellos con la misma vehemencia que lo hacen desde algún tiempo sobre Europa o Andrómeda, Castro y Pólux.

No sé cómo se le llamará a una noche así, pero a una noche sin tu cuerpo, yo le llamo… Infierno.

(Source: nosotrosyellos)

Nosotros.

Eran las diez en punto de la mañana, no sé de qué mes o día pero me sorprendí a mi misma más de lo que alguna vez lo había hecho en la vida.

Yo, haciendo café para dos.
¿Acaso la vida me jugaba una broma o era cierto aquello que decían?
Que desde te conozco la piel me brilla, los ojos me brincan, el corazón me vibra, las palabras florecen cual orquídea y el mundo gira, gira y gira así sin más, pareciendo para el resto que no hay rumbo fijo pero a mis ojos voy a la par de tu destino.

Es ahí, cuándo el tiempo se detiene y miro atentamente la borra del café, dónde encuentro las huellas de aquél primer “Hola, vine sacudirte la galaxia y poner de cabeza tus días”.

Es ahí, cuándo la vida baila y me sonríe plena, ahora que me encuentro viviendo en lo más profundo de este paraíso terrenal.

Es ahí, cuándo sé que debo darle las gracias a ésta perra vida, por que de no ser por ella y sus intentos tenaces por arrancarme a mordidas la sonrisa sería una utopía el estar ahora besándote la risa mientras preparo café para dos en un hogar dónde no hay yo sin tú, ni tú sin yo.

(Source: nosotrosyellos)